Me gustaría encontrar una forma de describir Lugano 1 y 2 de una forma que nadie lo haya hecho antes, pero la verdad, no conozco ninguna, por ese mismo motivo, me dejaré ir y haré lo posible por poder demostrar con palabras lo que significa ese hermoso lugar para mi, un Coscoíno que hace años está acá y nunca deja de sorprenderse.
Tan gris, tan imponente
Tan majestuoso, tan gigante
Tan tenebroso, tan acogedor
Tan Lugano, tan uno, tan dos…
Tus galerías invitan a perderse,
A imaginarse en un mundo post-apocalíptico
Donde las plazas no tienen niños jugando
Sino personas tratando de sobrevivir
Puentes que unen torres con torres
Galerías repletas de cosas
Arte que lo hace único
Y colores por todos lados, donde mires
Y no hace falta haber nacido en estas paredes
Para sentirse parte de este monumento
Porque Lugano 1 y 2 te invita
Te hace suyo, te abraza, te adopta…
Y empezás a recorrerlo, con miedo
Porque esa inmensidad lo hace un monstruo
Esos monstruos que al encontrarlos te asustan
Pero después se vuelven tus eternos protectores
Sus más de 100 gigantes te abrazan
Llenos de luz, de voces, de vida
Cuando hay partido, algo tan argentino
Rebalsan de gritos por uno o por otro equipo
Y al adentrarte en esos pasillos
Que al principio te dan miedo cruzar
Te encontras con esos parques
Verdes, silenciosos, serenos, pacíficos
Donde pasarías horas si pudieras
Leyendo, escribiendo, estudiando, viviendo…
Porque Manuel Savio tiene eso
Es como esos viejos del barrio
Al que todo el mundo le dice Cacho
Nadie sabe su verdadero nombre, pero todos lo quieren.
Gracias Lugano 1 y 2, por ser tan único para mí.