Me encontré arañando el suelo, con los hombros caídos, con la mirada perdida y con ganas de llorar. Me encontré pensando en cosas que no pensaba hace mil años, en amores perdidos, en personas que lastimé, en personas que me lastimaron, en situaciones que viví y que hoy no me modifican, pero que fueron, que son, y que serán en la memoria propia o de alguien más.
Me perdí en surcos que pensé que no iba a volver a recorrer dentro de mi memoria, para encontrarme de nuevo, con miedo, con inseguridades, con terror del dolor. Y me puse a pensar en esa frase que escuché: «el miedo a sufrir es otra forma de sufrir». Entonces me puse a pensar y la analicé y me di cuenta de que si vivo con miedo no voy a vivir.
Y decidí escribir, volver a escribir, volver a sentir y que sea lo que depare el destino, porque al fin y al cabo, a eso vine al mundo, a intentar ser la mejor versión de mi.
Quisiera poder recuperar cada abrazo, quisiera poder abrazar cada recuerdo, quisiera poder recordar cada sonrisa, quisiera sonreír por volverles a ver, quisiera verles cada vez que quiera, quisiera quererlos más de lo que los quiero, pero así es como pasó y como va a ser siempre.
Agradezco a todes, a todes les que me lastimaron, a todes les que me amaron, a todes les que hicieron lo posible por derribarme, a todes les que me sostuvieron, porque me mantienen fuerte hoy, para poder intentar otra vez, ser la mejor versión de mi.